Silvia Yermani presenta su libro “Una voz de los Ochenta”

Comparte esta notaConversamos con la autora de este texto, que relata su trabajo como periodista de El Diario de Cooperativa en tiempos de la dictadura.  “Quienes lo han leído, han […]
Comparte esta nota

Conversamos con la autora de este texto, que relata su trabajo como periodista de El Diario de Cooperativa en tiempos de la dictadura. 

“Quienes lo han leído, han comentado que ese libro lo han disfrutado y lo han sufrido; que les ha hecho pasar por un abanico de emociones y han conocido aspectos íntimos de mi experiencia como reportera que nunca imaginaron que podían ser reales.Los testimonios pueden ser muy útiles para quienes comienzan en esta tarea, que como decimos los periodistas más que una profesión es un apostolado”.

¿Cómo llegaste a la idea de escribir este libro?
“Fue porque diversos amigos, no solo periodistas, al oírme hablar de las experiencias que vivía realizando mi oficio de reportera, me alentaban a escribirlas. Así fue el germen de la idea. Más tarde sentí que yo me debía esta tarea ,este regalo, pues en cierto modo ha sido una catarsis, una suerte de alivio emocional, pues el trabajo de periodista en dictadura fue una vivencia límite.

En radio de Cooperativa teníamos la obligación de ser veraces aunque ésta significara ponernos en riesgo, incluso nuestras vidas. Fue una década difícil, en la que el miedo estaba siempre presente, pero podía más la intrepidez de un equipo joven que hacia frente al acontecer sin faltar a la tarea de llevar la verdad a los millones de auditores que seguía a diario nuestro trabajo. Digo nuestro porque formé parte de un equipo valiente y combativo que no se amilanó pese a las amenazas a las que a diario estábamos expuestos”.

Cuéntanos un poco de que se trata el texto:
“El texto refiere diversos capítulos desde que nací hasta cuando llegue a formarme como periodista en pleno período de régimen militar. En la universidad la vida estudiantil no era fácil, menos en mi caso que ya me había convertido en una precoz madre. Luego mi llegada a radio Cooperativa en donde me correspondió ser la reportera del sector sindical, Esta era equivalente a hacer política, pues ésta estaba proscrita. Sin embargo fueron los sindicalistas los primeros que abrieron los espacios democráticos en Chile.

Las primeras protestas, llamadas por un corajudo dirigente del cobre, las persecuciones, detenciones, exilios y relegaciones de dirigentes sindicales eran pan de cada día, mientras miles de chilenos se sumaban poco a poco a esta cruzada que terminó tras muchos años con un llamado a plebiscito. El libro es testimonial y relato lo que fue ser reportera durante el terremoto de 1985, la llegada del Papa, Juan Pablo Segundo, el Plebiscito del año 1988, las elecciones democráticas y el retorno a la democracia. Todo estos hitos, los llamé Los Años del Encanto.

Luego en democracia las grandes decepciones, el dolor insuperable de ver palidecer los sueños por los que nos habíamos entregado en cuerpo y alma. Numerosos hechos que parecen sacados de un cuento de García Márquez, pero que eran verdad o al menos la verdad que yo percibí y que me resultaron difíciles de digerir. A estos relatos los llamé Los Años del Desencanto. Termina con una reflexión hacia las nuevas generaciones de colegas y con lo que ningún ser humano puede abandonar, cual es la esperanza de tiempos mejores para nuestro país y para nuestra profesión”.

¿Cuáles son las diferencia más notorias en el hacer periodismo en esa época y ahora?
“No puedo con certeza hacer esta comparación. Lo que si puedo decir que hoy los colegas tienen de aliada innegable: la tecnología. Lo nuestro era rústico, con máquinas manuales, usando papel calco para tener copias de un texto, sin un celular que nos apoyara para un despacho. Había que usar el teléfono público y andar con muchas monedas para despachar o bien tener una red de apoyo en diversos puntos estratégicos que nos facilitaran un aparato de teléfono o bien tener informantes que avisaran lo que acontecía cuando comenzaban a visualizar un hecho que podría ser noticioso. Nuestras investigaciones se hacían en bibliotecas o libros de amigos, o en la los textos que tenían nuestros padres. Todo muy precario”.

¿Cómo le explicamos e invitamos a quien no son periodistas a que lean este libro?
“Este libro no fue pensado para periodistas, sino para todo público que quiera conocer una parte de la historia de Chile reciente, relatada de manera íntima por una periodista que escribe de modo muy ágil, con una seguidilla de anécdotas muy chistosas y otras dolorosas. Rescatar la memoria es un deber que tenemos los que vivimos en la primera línea del acontecer en dictadura.

Desde luego que resulta ser también un excelente aporte a las nuevas generaciones de periodistas porque podrán allí descubrir los claroscuros de este oficio, que al vivirlo apasionadamente y entregarse con todo el corazón a buscar la verdad y a ejercer con ética y honestidad, te encontraras con seres deleznables que, a la inversa, te utilizarán y aun más, hasta llega a humillarte. Al menos en mi caso así aconteció. Pero nada detuvo mi sed por ser reportera a pesar de todo. Viví los abusos del acoso laboral, muy extendido en Chile , pero del cual casi nadie habla, la prepotencia de quienes se instalaron en el poder con una actitud quizás más déspota que de los mismos a los que despreciamos en dictadura”.

¿Dónde la gente puede encontrar información de cómo adquirir el libro?
“Este libro es una autoedición y su venta es de manera directa a través de mi persona, ubicándome en mi mail o a través de mi cuenta facebook como Silvia Yermani Valenzuela correo:. silviayermani@gmail.com”