Quién es Erica Malunguinho, electa como la primera diputada trans de Brasil

Comparte esta notaErica Malunguinho, una mujer trans, negra, nordestina, docente y formadora, fue electa diputada de São Paulo, la ciudad donde vive desde hace 16 años, y se convirtió en […]
Comparte esta nota

Erica Malunguinho, una mujer trans, negra, nordestina, docente y formadora, fue electa diputada de São Paulo, la ciudad donde vive desde hace 16 años, y se convirtió en la primera trans que ocupará una banca en esa cámara en el país.“Por una justa y necesaria alternancia en el poder”: fue una de las consignas más fuertes de la campaña que encaró desde el Partido Socialismo y Libertad (PSOL).

A pesar de los resultados de la primera ronda, donde Jair Bolsonaro( Partido Social Liberal) -un candidato cuya plataforma es abiertamente discriminatoria contra la comunidad LGBT+,  obtuvo la mayor cantidad de votos para la presidencia y avanza hacia el ballotage-, fue una elección con un número histórico de candidaturas travestis y trans en la historia de Brasil.

Quién es Erica Malungunho

“Yo, Erica Malunguinho, nací y crecí en Pernambuco, en una familia de militantes que creían en la política institucional como lugar importante para la construcción de una sociedad justa. Mi familia de origen, históricamente empobrecida en términos socioeconómicos, nunca fue incluida para los espacios de debates y participación efectiva dentro de las organizaciones. ¿Por qué será, no?” se pregunta al presentarse en su página web.

A lo largo de su campaña, propuso defender los derechos de todxs, y especialmente de lxs más castigadxs por la violencia estructural, entre ellxs, las mujeres, las personas LGBT+ y las afrodescendientes.

Según ella misma cuenta en su página web, a los 17 años empezó a investigar cómo es el proceso de construcción de las identidades transgénero a través de las artes performáticas. Llegó a São Paulo cuando tenía 20 años. Y empezó a explorar qué pasaba con esas identidades en el campo educativo, pero también a problematizar las categorías de raza y género. Fue profesora y agente cultural.

“Por fuerza de las circunstancias, por más de una década seguí en la formación de docentes y gestores de escuelas, guarderías, ongs y de la red de circos escuelas, para compartir lo que llamaban “ampliación del universo cultural “, cuenta en su biografía.

Se recibió de maestra en Estética e Historia del Arte en la Universidad de Sao Paulo. Y se convirtió en artivista y artífice de el “Quilombo” urbano Apareja Luzia, un espacio para el arte, la cultura, la política y la tecnologías de la negritud afrodescendiente. Su idea de impulsar “quilombos” en todos los estados brasileños fue uno de los ejes de campaña.

Su identidad como mujer, trans, negra, fue y es también una de sus banderas más poderosas. “¡Este cuerpo negro, de mujer, trans y nordestino!”, dice orgullosa. “La lucha de las mujeres negras no es una lucha para sí. Es una lucha por la emancipación colectiva. Una vez que padecimos todas las violencias estructurales, sabemos si no hay paz para nosotras, no habrá de tener para nadie. El tener el afrocentro como epicentro es hacer tensar la lógica del poder establecido. Y no hablo de dejar a alguien de lado, sino de proponer un reequilibrio de fuerzas, que consecuentemente producirá otros horizontes, efectivamente humanizadores porque esta lucha es por la vida”, repitió en la campaña. En ella planteó abiertamente su candidatura como un modo de resistencia a la política institucional dominada por hombres blancos y ricos, atravesada por el género, la clase y la raza.

“Los desafíos de pensar y hacer política en el espacio institucional son enormes y complejos. Lxs políticxs hablan de los problemas de la sociedad, pero que siempre miran a estos problemas a distancia, o cuando la sangre ya fue derramada, la inundación lo llevó todo, la enfermedad llegó. Es necesario mirar a la sociedad como ella se organiza, se estructura y fundamenta, ya partir de ahí articular el poder público para pensar y practicar políticas públicas estructurantes e interseccionales”, dijo en su campaña.

El 7 de octubre Brasil celebró elecciones 2018 con un número récord de candidaturas de personas travestis y trans. Según un conteo del Diario Folha de Sao Paulo son 45 lxs candidatxs LGBT que compitieron por cargos en el poder Legislativo. En 2010 fueron apenas cinco.  La publicación Sul24 habla de 52 candidatos LGBT.

A pesar de la cantidad histórica de candidaturas LGBT,  el observatorio electoral de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex para América Latina y el Caribe (ILGALAC) identificó que sólo siete de las trece propuestas electorales presidenciales promovían los derechos de la comunidad LGBTI. Dos de ellas, como la de Bolsonaro, que ganó en primera vuelta, “son abiertamente discriminatorias y excluyentes”.

Fuente: agenciapresentes.org